Conocí a un poeta, al cual cierto, mal, día se le atoro un verso en la garganta, ya no pudo salir, era un verso tan cómodo, para su poema en turno, que se alojo en su lado izquierdo del cuello, esperando algún día salir.El verso creció, hecho raíces y como todo verso quiso nacer, pero como ya no estaba en la garganta busco la forma de hacerlo, lo cual al poeta le causo dolor, pero como el poeta ya había olvidado a ese verso, al medico fue para saber la razón, el cual al final hombre de ciencia y un tanto alejado del arte, llamo al verso tumor, y rajando el cuello del poeta unas letras le arranco. Pretendiendo leer lo que del poeta un día surgió. Pero al fin hombre de ciencia no pudo descifrar lo que encontró, y a pesar de deshacer el verso hasta nivel molecular, sólo pudo determinar, de forma muy fría: Carcinoma Papilar.
Todo esto al poeta deprimió y dejo de escribir, a pesar de que surgían versos de su interior, al no ver la luz en el papel, alojaron se como el anterior en el cuello de ese ser.
Los médicos de cuajo arrancaron todo lo que tenia cara de cáncer, pero la final estando invadido el cuello del poeta ,de versos, no se atrevieron a quitárselos, temiendo que el poeta muriera, suturaron con hilo de razón la única forma de salida de esos versos de corazón.
Ahora el poeta sufre por lo que en su cuello esta, al final las raíces de ese verso, quieren salir, y a veces crecen tanto que la gente los puede ver, pero como no son artistas no pueden comprender, que lo único que el poeta debe hacer es escribir, para darle luz a esos versos, y que lo dejen vivir.
Ahora el poeta a veces se deprime, y le dan ganas de llorar; a veces como antes se emociona y le dan ganas de escribir, pero el peso de los versos contenidos, dentro de cuerpo, es tan grande que los mismo les impide salir.
Ahora el poeta ha escrito algo desde hace mucho tiempo, ha dejado salir algo de lo que hay en su cuerpo, ahora el poeta ha llorado al encontrar la razón de su dolor, ahora el poeta, escribirá aunque su cuerpo ya no quiera, ahora el poeta declamara aunque sea, desde su interior.
Espera así sanar para no causarles dolor a quienes están a su alrededor, que lo aman y sólo anhelan su bien, aquellos que también algún día lloraron y lloraran por él.
Este poeta sólo quiere sonreír y sentir bien.










