Su solicitud ha sido revocada, no teniendo más que hacer por usted, puede retirarse.
Ahora camina por la calle pensativo, ahora no sabe que hacer, presento la solicitud en tiempo y forma; estaba plenamente conciente de el que fuera aceptado o rechazado, dependía absolutamente de lo que expusiera en la solicitud. Así que lo hizo correctamente, en nada se equivoco, no dejo ningún renglón sin responder, ni dejo ningún cuadro sin llenar, e incluso puso algunas notas al margen par que lo conocieran mejor, puso toda su energía, su concentración, puso toda su vida en la solicitud.
Esa mañana se levantó temprano y esa visita previa al establecimiento le hizo conocer la ruta y el tiempo del recorrido, por eso llego con varios minutos de anticipación, incluso antes que la recepcionista ya con la solicitud debidamente requisitaza; al entregar la solicitud también entrego todas sus esperanzas con ella. Escucho su nombre y sabía que venia la entrevista, se puso nervioso pero al recordar lo que quiera, se tranquilizo y la determinación regreso a su cuerpo y a sus sentidos. Esa primera entrevista fue muy fluida y el primer entrevistador le hizo sentir muy seguro de si mismo; la segunda entrevista fue con una psiquiatra, entrevista de rutina pensó él, pero de suma importancia, él sabia la relevancia de esa entrevista, por eso a pesar del nervio la enfrento con seguridad, así le pidieron esperara aproximadamente una hora para valorar las dos entrevistas y que, en todo caso, se fuera preparando para la revisión medica.
Se sentía feliz, ya se sentía ya aceptado, ya se sentía con una nueva vida, cuando volvió a escuchar su nombre, iba dispuesto para la prueba médica, pero el llamado fue para decirle que estaba rechazado. Sintió que se le acabo el mundo, y se los dijo, les explico pero no lo escucharon, algo no estaba bien con el examen psiquiátrico, eso fue todo lo que le dijeron, ¿Por qué?, ¿Qué paso?, ¿En qué me equivoque?, todo estaba bien , ahí estaba todo… lo sacaron los elementos de seguridad.
A partir de ese momento su vida ya no seria la misma, el rechazo le marcaría para siempre, así ya no podía continuar; quizás por esa razón sus pasos lo llevaron por la calle de Segovia hacia el Viaducto, y esos 23 metros de altura del gran arco le dieron la solución a sus problemas; el puente ahora tenia unos paneles horribles, que las autoridades instalaron para evitar que la gente que estaba pasando por lo mismo que él, sintiera el aire en sus rostros; y como en otras ocasiones los paneles no impidieron el acceso en esta ocasión, y salto…
¿Por qué se tan difícil en este país poder cambiar de sexo?, fue el ultimo pensamiento que paso por la mente de él o ella, o de los dos, al final una mujer atrapada en un cuerpo masculino.
Ahora camina por la calle pensativo, ahora no sabe que hacer, presento la solicitud en tiempo y forma; estaba plenamente conciente de el que fuera aceptado o rechazado, dependía absolutamente de lo que expusiera en la solicitud. Así que lo hizo correctamente, en nada se equivoco, no dejo ningún renglón sin responder, ni dejo ningún cuadro sin llenar, e incluso puso algunas notas al margen par que lo conocieran mejor, puso toda su energía, su concentración, puso toda su vida en la solicitud.
Esa mañana se levantó temprano y esa visita previa al establecimiento le hizo conocer la ruta y el tiempo del recorrido, por eso llego con varios minutos de anticipación, incluso antes que la recepcionista ya con la solicitud debidamente requisitaza; al entregar la solicitud también entrego todas sus esperanzas con ella. Escucho su nombre y sabía que venia la entrevista, se puso nervioso pero al recordar lo que quiera, se tranquilizo y la determinación regreso a su cuerpo y a sus sentidos. Esa primera entrevista fue muy fluida y el primer entrevistador le hizo sentir muy seguro de si mismo; la segunda entrevista fue con una psiquiatra, entrevista de rutina pensó él, pero de suma importancia, él sabia la relevancia de esa entrevista, por eso a pesar del nervio la enfrento con seguridad, así le pidieron esperara aproximadamente una hora para valorar las dos entrevistas y que, en todo caso, se fuera preparando para la revisión medica.
Se sentía feliz, ya se sentía ya aceptado, ya se sentía con una nueva vida, cuando volvió a escuchar su nombre, iba dispuesto para la prueba médica, pero el llamado fue para decirle que estaba rechazado. Sintió que se le acabo el mundo, y se los dijo, les explico pero no lo escucharon, algo no estaba bien con el examen psiquiátrico, eso fue todo lo que le dijeron, ¿Por qué?, ¿Qué paso?, ¿En qué me equivoque?, todo estaba bien , ahí estaba todo… lo sacaron los elementos de seguridad.
A partir de ese momento su vida ya no seria la misma, el rechazo le marcaría para siempre, así ya no podía continuar; quizás por esa razón sus pasos lo llevaron por la calle de Segovia hacia el Viaducto, y esos 23 metros de altura del gran arco le dieron la solución a sus problemas; el puente ahora tenia unos paneles horribles, que las autoridades instalaron para evitar que la gente que estaba pasando por lo mismo que él, sintiera el aire en sus rostros; y como en otras ocasiones los paneles no impidieron el acceso en esta ocasión, y salto…
¿Por qué se tan difícil en este país poder cambiar de sexo?, fue el ultimo pensamiento que paso por la mente de él o ella, o de los dos, al final una mujer atrapada en un cuerpo masculino.

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